¿Por qué las empresas NO quieren estar en Facebook?

No tengo intención de hacer un escrito al estilo Social Media for dummies donde diga “Facebook nos ayuda a atraer más público hacia nuestra marca” asique opté por analizar Social Media desde una perspectiva diferente: no del lado de nosotros como agencia que presta servicios sino del lado de la empresa a la cual nos dirigimos a llevar nuestras propuestas.



¿Tengo que estar en Facebook? ¿Y si escriben cosas criticándonos? ¿Cuánta plata me sale esto? ¿De qué me sirve si ya hago ‘propaganda’ en los diarios y la tele? Y las más recurrentes: ¿Voy a vender más? ¿Y por qué no lo podemos hacer nosotros?
Son cuestiones que se plantean con frecuencia, no sólo a nuestra agencia sino a todos los que trabajamos en Internet. Es por ello que comencé a ver el por qué de este cuestionamiento. Siempre indicamos que la cuestión generacional es la gran culpable pero no siempre es el principal factor a la hora de confiar en Internet, ya que hay profesionales de áreas relacionadas que también ven a los nuevos medios digitales como algo extraño y peor aún... algo pasajero. Entonces quisiera exponer 4 puntos para considerar a la hora de brindar respuestas:

-profesionalización
-cuestión generacional
-¿consumidores vs tecnologías?
-entorno por sobre contenido

Si una persona lee el diario todo el día no implica que sabrá cómo redactar una noticia. Puede tener una noción pero, hacerlo del modo correcto, lleva mucho tiempo. En las redes sociales sucede lo mismo, por más que un usuario sepa utilizar su cuenta personal de Facebook no significa que sepa cómo armar una estrategia Social Media y mucho menos que sepa cómo realizar un análisis de la competencia, por dar sólo dos ejemplos. Es por eso que debemos apuntar a la profesionalización de la labor del Social Media Manager, el Content Manager y, sobre todo, del Community Manager.

Aquellos que toman las decisiones en las empresas ven que gran parte de la población posee acceso a internet, tienen cuenta en Facebook o Twitter (28 millones de argentinos tienen conexión a Internet y 18 millones poseen su perfil personal en Facebook aproximadamente) y es por este motivo que no consideran relevante la profesionalización de la tarea. Pero se deberían preguntar también si para un evento contratan a una persona sin experiencia que tiene un celular que saca fotos "re buenas" o contratan a un fotógrafo profesional que sabe cómo utilizar sus herramientas. Por eso son productivas cada instancia de debate, cada evento donde participemos y las charlas en las que seamos invitados para poder así “evangelizar” respecto a nuestra profesión.

Otra parte que nos “olvidamos” a la hora de presentarnos ante los responsables de las empresas es que ellos, si son mayores, no utilizan Facebook ni Twitter y, si cuentan con la red social, es sólo para mantenerse al tanto de lo que realizan sus familiares. No ven en su mayoría a las redes sociales como herramientas para generar contactos y tampoco como posibles plataformas para acercar su marca a una mayor cantidad de público. Confían plenamente en la llegada que dicen tener los diarios y la tevé (aunque todos sabemos que las estadísticas se van mostrando más a favor de Internet que de estos medios tradicionales). Aquí sí radica la cuestión generacional como factor influyente.


Un error en el que debemos prestar atención es que estamos pensando mucho en tecnologías y no en los usuarios. Nos centramos en desarrollar la mejor aplicación para iOS, Android, un código de Realidad Aumentada, capas en Layar, códigos QR, etcétera cuando en verdad no sabemos si nuestro consumidor (público objetivo) los utiliza o tiene conocimiento de qué son. Hay que centrarse en realizar un previo análisis comunicacional sobre los públicos a los cuales queremos llegar antes de salir a la cancha. Sobre todo en las regiones del interior porque, si bien los que trabajamos en tecnología e internet estamos empapados en las novedades del mundo geek (es un término que se utiliza para referirse a la persona fascinada por la tecnología y la informática) y deseamos trasladar nuestras ideas a las empresas que nos contratan, también debemos considerar a los usuarios a los cuales se va a interpelar y si será necesaria tal o cual estrategia. Empecemos a preguntarnos ¿cuántas personas hicieron una compra online en la región? El peor error es pensar que los medios tradicionales están muertos, debemos utilizarlos como aliados para dirigir a dicho público a las redes y allí fidelizarlos. No armemos estrategias para geeks, hagámoslas para consumidores.

El contenido ha sido el rey durante muchos años (así como lo desarrolla de una forma excelente Brian Solis en su libro The end of business as usual) pero es más importante que comencemos a analizar el comportamiento de las personas en sus entornos, es decir, con quiénes se relacionan más y ver, en base al estudio de los usuarios de nuestra red, cómo acercarnos a ellos y a los líderes de opinión. El contenido por más que sea fenomenal se somete a ser uno más en los Timeline de Twitter y los Muros de Facebook, pero si alguien de tu entorno cercano te comparte un contenido vas a “creerle” o por lo menos va a lograr tu atención unos segundos. Lo que comienza a importar en social media es el entorno en el cual se comparten los contenidos. Cada vez más similar a la vida real. Esto no es nuevo, sólo que se hace más evidente con las redes sociales.

A diario se demuestra que la vida offline tiene su continuación en la vida online y es por ello que las marcas también deben considerarlo. Apostemos a que las marcas para las que trabajamos realicen acciones offline y que dirijan a sus públicos a las redes. Suele suceder que los clientes nos dicen: ¿por qué tenemos que subir los enlaces a las redes en nuestro sitio? Esto es algo que muchos me podrán decir: es obvio que tenemos que poner los box de Facebook o Twitter en nuestro sitio. Bueno, muchos no lo tienen. Vinculación online-online.


Para ir concluyendo con este breve escrito quisiera que consideren que "Menos es más". El usuario primero. Muchas veces con “poco” logramos los objetivos, con sólo responder y estar atentos ya tenemos un objetivo cumplido: que se hable bien de nuestra marca. Podemos decir que somos 2.0 sin necesidad de tantas tecnologías aplicadas. Cuando suceda eso, cuando el usuario vea cómo se le da participación haremos el verdadero click en sus cabezas; será el momento de comenzar a pensar en cómo convertirnos en vanguardistas incorporando ciertas tecnologías y novedades geek. Claro está que siempre en base a los objetivos de la empresa y desarrollando un trabajo en conjunto.




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